¿Sabes por qué la mayoría de webs de centros de salud NO son rentables?

Me llamo Eduardo, soy diseñador web y me apasiona mi trabajo. Pero es una lastima ver como la mayoría de gente comete los mismos errores una y otra vez.

Si tu centro de salud ya tiene una web, esto que te cuento a continuación te sonará. Y si aún no la tienes… toma nota.

Lo que nunca funciona

En el 90% de los trabajos de un diseñador web, hay dos escenarios que se repiten una y otra vez al entregar una web al cliente:

  • El cliente vuelve al cabo de unos meses en modo pánico porque algo no se ve como debería o algo directamente no funciona. El diseñador, que hace meses que no ve esa web, tiene que sacar tiempo de donde sea y hacer lo que buenamente pueda con lo que se encuentra.
  • El cliente vuelve de nuevo preguntando al diseñador por qué no tiene más clientes desde que lanzó su web. Diseñador y cliente se enzarzan en una conversación en la que ninguno saca nada en claro, y el cliente se resigna.

En definitiva, un desastre.

El problema es que ese sistema de arreglillos puntuales nunca ha funcionado. Pero así es como sigue funcionando en la mayoría de casos.

A mí también me pasó. El problema es que como yo solo me centraba en hacer páginas web, también llegué a estancarme en esa dinámica de trabajo.

Así que a punto de tirar la toalla, me senté un día a pensar qué es lo que fallaba en esta dinámica, y sobretodo, a deducir cómo salir del bucle.

Esto es de lo que me dí cuenta

Los 6 problemas con los que se encuentra la web de un centro de salud

  1. El diseñador no conoce tu sector. Solo se dedica a «diseñar webs». Para él no hay diferencia entre hacer una web para «mariscos Recio» o un gimnasio. Esa ya debería ser la primera señal de alerta.
  2. No se aplica marketing ni estrategia de ventas. Hoy día esperar que una web funcione sin seguir una estrategia sólida es como comprar la chapa de un coche y esperar que corra. Por eso, el diseñador debería saber asesorarte en la estrategia a seguir una vez finalizada la web.
  3. La web no es rentable. El número de visitas es importante pero, ¿para qué quieres tantas visitas si nadie reserva? ¿quieres que sea un escaparate para curiosos?. La mayoría de problemas de una web no son de tráfico, sino de conversión. Atraer no siempre es sinónimo de vender.
  4. No hay persona de soporte, así que si llevas unos meses sin tocar tu web y se te olvida de cómo funciona, toca volver a pagar al diseñador para hacer un arreglo tonto (o no tan tonto). Y ya decidirá el diseñador cuándo y cómo te lo arregla (y por cuánto).
  5. Cuando hay un problema grande (tu web ha dejado de funcionar) te puede salir muy cara la cosa. Muchos problemas técnicos pueden venir dados por plugins que se han instalado a la brava o por un hosting de mala calidad o mal configurado, por eso es muy importante que haya un seguimiento. Muchos diseñadores no van a querer involucrarse en una web que llevan meses sin comprobar, y los que lo hagan, no escatimarán en gastos.
  6. Te acabas hartando de la web. Y con razón. Tú ya tienes un negocio que atender. La web debería ser una herramienta que te facilite el trabajo, no que te lo complique. Llegados a este punto solo estarás pensando en rediseñar la página web. Y vuelta a empezar.

¿Cómo romper este círculo vicioso?

Tener un negocio online no es un peaje de pago único.

Esta es la lección más importante que he aprendido. Hoy día gastarte 750-1500€ en una buena página web y dejarla que crezca al sol como si fuera un cactus es tirar el dinero.

Tristemente, la gran mayoría de la gente aún actúa así. ¿Por qué? pues porque todos copiamos al vecino de al lado. Es algo que nos supera.

También aprendí que como diseñador, debería estar ahí asesorándote, incentivando ideas de forma constante para que aumentes tus ventas, y no sólo apagando fuegos. Eso de vernos una vez al año, en plan visita de cortesía, ya no es lo mio.

Yo no te vendo una web,
te vendo un servicio

Pese a que ya llevo unos cuantos años haciendo webs, he estado donde has estado tú. Antes de aprender a hacer webs me ganaba la vida de otras maneras: monté una guía de restaurantes (y fracasé), hice encuestas por la calle, repartí diarios, etc.

Resumiendo, que sé lo que es NO pertenecer a este mundillo (haz click aquí si quieres saber más sobre mí), así que no me cierro a escribir código y hacer webs como churros.

Esta es la realidad: una web puede traer alegrías pero también trae trabajo. Pero lo que es más importante: nadie puede hacerlo solo.

Así que lo que necesitas no es un producto, es un servicio. Y mi servicio ataca los 6 puntos de dolor que enumeraba antes.

Así es como voy a aliviar tus

6 puntos de dolor

  1. Teniendo a un diseñador web especializado en tu sector. No te voy a hablar de herramientas ni estrategias que implementaría en un bufete de abogados (tampoco me interesa).
  2. Con una web cuya máxima prioridad sea vender. ¿Y cómo lo haremos? Vamos a atacar tu embudo de ventas. Nos vamos a dedicar con esmero a convertir a tus usuarios en clientes.
  3. Ayudándote con tu estrategia online. ¿Cómo? con mi newsletter, donde hablo sobre herramientas e ideas que aplicar en tu negocio. Pero tranquilo, te voy a hablar en cristiano.
  4. Vas a tener soporte. Línea directa conmigo. Mira, por muy familiarizado que estés con tu web, en un momento u otro siempre surgen dudas o problemas.
  5. Tu web estará segura. ¿Quieres la tranquilidad de saber de que si algo falla en la web no vas a tener que liarte horas buscando a otro profesional que te lo arregle «bueno, bonito, barato»?
  6. Te vas a olvidar de problemas técnicos. Mira, yo no solo voy a gestionar tu web, sino además tu hosting. En uno de los hostings más seguros y profesionales del mercado. Se acabaron los «balones fuera».

Hablando en plata

Sabes, igual que yo, lo difícil que es abrirse paso hoy día en Internet.

Así que tampoco te voy a vender la película de que en dos meses vas a ser el centro de salud más solicitado de Zaragoza.

Pero si te puedo ayudar a revisar estrategias online, cuidar y cubrir la parte técnica de tu web, y tener claro hacia dónde quieres llevar tu negocio online.

¿Cómo? pues muy sencillo.

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Además, mando mails periodicamente sobre ideas de marketing y herramientas online que podrás aplicar en tu negocio. Ojo, en cada uno de ellos ofrezco mis servicios. No te suscribas si esto te supone un problema. Si te cansas, siempre te podrás dar de baja en dos clics.

18 ideas para ventas de tu centro de salud